El informe de control de plaguicidas de la CHE detecta cuatro incumplimientos

APROGIP - 21 Mar, 2017

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) tiene ya disponible su último informe de la Red de Control de Plaguicidas, en el que se han reflejado cuatro incumplimientos de la norma de calidad ambiental. El documento recoge el trabajo desarrollado durante 2016 para el control y vigilancia de la contaminación de origen agrícola en las aguas superficiales de la cuenca del Ebro, en cumplimiento de la Directiva Marco de Agua y las directivas complementarias sobre sustancias peligrosas.

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Se han efectuado 2.411 determinaciones analíticas de los 115 muestreos realizados en el seguimiento de 23 plaguicidas. La red se compone de 23 puntos, en su mayoría ubicados en tramos de río que recogen las aguas de retorno de las zonas agrícolas.

En total se han detectado tres incumplimientos de la norma de calidad ambiental en concentraciones medias anuales, una situación similar a la dibujada en el informe de 2015. En concreto, dos por clorpirifós (insecticida incluido en la lista de sustancias prioritarias), en la Clamor Amarga, en Zaidín, y en el Noguera Ribagorzana-Derivación de la Acequia de Corvins y una por metolacloro (herbicida), en el Barranco de la Valcuerna, en Candasnos, todos ellos en la provincia de Huesca.  A estos puntos habría que añadir que en el punto de muestreo Jiloca, en Daroca (Zaragoza) se ha detectado un incumplimiento puntual en uno de los muestreos por endosulfán (insecticida).  Además de solicitar a las comunidades autónomas que comuniquen la información de los plaguicidas que consideren de uso extendido, para mejorar la red de control, se propone a las comunidades de regantes que adopten medidas para minimizar las afecciones por el uso de atrazina, clorpirifós, metolacloro y terbutilazina, 3,4-dicloroanilina y desetilatrazina. Leer más en Heraldo